

En el sector inmobiliario existen diversos conceptos para referirse a la superficie de un inmueble. Su definición resulta sencilla y ayuda a comprender las dimensiones que en realidad tendrá nuestra vivienda.
Superficie construida.
Este es el dato que generalmente se da en los planos de la vivienda. La superficie construida incluye toda la superficie de la vivienda, con muros, huecos y terrazas, entre otros. Además, incluye la parte proporcional de portal, huecos de escalera, ascensor, y demás elementos comunes que le corresponden a la vivienda.
Superficie ocupada.
Este término es utilizado sólo en determinadas zonas de España y hace referencia a la superficie que resulta de restar a la superficie construida la superficie proporcional de la vivienda correspondiente a los elementos comunes.
Superficie útil.
Se mide en metros útiles, y es la suma de todas las superficies de la vivienda, descontando el grosor de los muros, pilares, patios, conductos y huecos de escalera, entre otros.